11.11.2021 - University of Copenhagen

Los daneses han reducido el consumo de carne, pero vamos por detrás de otros europeos

Una nueva e importante encuesta sobre el consumo de carne en Europa indica que los europeos tienen un creciente apetito por los alimentos de origen vegetal y que el consumo de carne ha disminuido. Aunque esto se aplica también a Dinamarca, los daneses van por detrás de los demás países de la encuesta.

Tofu o chuleta, esa es la cuestión. Los europeos, y entre ellos los daneses, se alejan cada vez más de la carne. Así lo demuestra una nueva y amplia encuesta de la Universidad de Copenhague sobre el consumo de carne y alimentos de origen vegetal en diez países europeos. Al mismo tiempo, Dinamarca es uno de los países que más ha tardado en reducir el consumo de filetes, salchichas y similares.

En general, casi el 46% de los europeos comen menos carne que hace un año, mientras que la cifra para los daneses es del 37%. Así, el 63% de los consumidores daneses no ha reducido su consumo de carne, lo que sitúa a Dinamarca en un último lugar entre los países de esta parte de la encuesta.

"Nuestro consumo de carne puede tener un gran impacto en relación con la crisis climática a la que nos enfrentamos. Por lo tanto, es alentador ver que una proporción bastante grande de la población europea está comiendo menos carne que en el pasado. Al mismo tiempo, llama la atención que Dinamarca, que suele ser un país progresista y creador de tendencias, se encuentre a la cola del pelotón. Esperaba algo más de Dinamarca", afirma el profesor asociado Armando Pérez-Cueto, del Departamento de Ciencias de la Alimentación de la Universidad de Copenhague.

Pérez-Cueto dirigió la encuesta, que es la primera de este tipo realizada en colaboración con ProVeg International y la Universidad de Gante en el marco del proyecto Smart Protein.

Otros datos de los últimos años muestran que el consumo de carne en Dinamarca está por encima de la media de la UE, pero es inferior al de sus países vecinos (Escandinavia, Alemania y Reino Unido). En cuanto a la carne de vacuno, el consumo de Dinamarca se sitúa en lo más alto de la clasificación y es superior al de todos los países vecinos.

Mitos y barreras culturales se interponen en el camino

Dinamarca no sólo queda en último lugar en cuanto a lo que hemos hecho, sino en cuanto a lo que pretendemos hacer. Dinamarca es el país en el que menos personas piensan reducir su consumo de carne. Mientras que casi el 40% de los europeos combinados tienen intención de reducir su consumo de carne durante los próximos meses, la cifra para los daneses es del 33%. Esto significa que el 67% va a comer tanta o más carne que antes.

La encuesta identifica muchas razones posibles para que Dinamarca ocupe el último lugar:

"En primer lugar, hay que desmontar los mitos generalizados. Por ejemplo, la mitad de los daneses cree que no podemos prescindir de la carne desde el punto de vista nutricional, aunque las pruebas científicas señalen lo contrario. En segundo lugar, existe una cultura alimentaria que afirma que los alimentos de origen vegetal carecen de suficiente sabor y que una comida completa debe incluir carne. Esta opinión la mantiene el 45% de los daneses. Aunque sólo han pasado 100 años desde que los daneses viven principalmente con una dieta basada en plantas, la narrativa de lo que es correcto comer ha crecido fuertemente", dice Armando Pérez-Cueto.

Hay muchos otros obstáculos que dificultan una dieta cada vez más rica en plantas. Más de un tercio de los daneses considera que los alimentos vegetales son demasiado caros, que no saben cómo prepararlos, que les falta información sobre ellos y que simplemente no los encuentran visualmente atractivos.

"Estas cosas pueden y deben abordarse. Debería ser una tarea de toda la sociedad - autoridades públicas, investigadores, organizaciones, etc. - para animar a la gente a adoptar unos hábitos alimentarios más respetuosos con el clima. Porque una transición verde de la sociedad no puede darse sin una transición verde de nuestro consumo de alimentos", explica Armando Pérez-Cueto.

Vientos de esperanza

Armando Pérez-Cueto subraya que, en general, soplan vientos prometedores para una dieta más vegetal entre los europeos:

"Casi el 30% de los participantes europeos afirman que tienen previsto consumir un número significativamente mayor de productos lácteos y carnes de origen vegetal. Y aproximadamente la mitad de los participantes aún no han probado la carne vegetal, la leche vegetal, el tofu, la quinoa o productos similares. Así pues, existe un enorme potencial de crecimiento en el mercado de los alimentos de origen vegetal y un terreno fértil para desarrollar una mayor selección de productos y mejorarlos."

Entre otras cosas, los consumidores europeos también respondieron a los tipos de productos de origen vegetal que les gustaría poder comprar en las tiendas. En particular, hay demanda de aves de corral de origen vegetal en forma de pechuga de pollo y de pescado de origen vegetal en forma de barritas de pescado, salmón ahumado y hamburguesas de pescado. Entre los consumidores daneses, hay una demanda especial de una mayor oferta de carne picada y filete de origen vegetal.

Nota: Este artículo ha sido traducido utilizando un sistema informático sin intervención humana. LUMITOS ofrece estas traducciones automáticas para presentar una gama más amplia de noticias de actualidad. Como este artículo ha sido traducido con traducción automática, es posible que contenga errores de vocabulario, sintaxis o gramática. El artículo original en Inglés se puede encontrar aquí.

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