19.04.2021 - University of California, Davis

Las plantas empacadoras de carne aumentaron los casos de COVID-19 en los condados de Estados Unidos

Se calcula que 334.000 casos de COVID-19 son atribuibles a las plantas de envasado de carne, lo que supone un perjuicio económico de 11.200 millones de dólares, según un nuevo estudio dirigido por un investigador de la Universidad de California en Davis. El estudio se publicó en la revista Food Policy.

En él se constata que las plantas de procesamiento de carne de vacuno y de cerdo duplican con creces las tasas de infección per cápita en los condados que las tienen. Las plantas de procesamiento de pollos aumentaron las tasas de transmisión en un 20%. El estudio se centró específicamente en las grandes plantas de envasado de carne que generan más de 10 millones de libras al mes.

Estimación conservadora

Los investigadores afirmaron que tanto el impacto económico como la estimación de la tasa de infección son conservadores. El estudio analizó las tasas de infección dentro de un condado y no tuvo en cuenta los casos que podrían haberse contraído en una planta de envasado de carne pero que se extendieron a otros condados.

"Del mismo modo, nuestro estudio probablemente subestima las verdaderas pérdidas económicas", dijo la autora principal, Tina Saitone, especialista en extensión cooperativa de economía ganadera y de pastizales del Departamento de Economía Agrícola y de Recursos de la UC Davis.

El estudio se centraba en los salarios perdidos y la mortalidad, y no incluía los costes de atención sanitaria a largo plazo ni los costes de las medidas adoptadas para proteger la seguridad de los trabajadores.

"Aunque se observó un aumento inicial de los casos atribuibles a las instalaciones de envasado de carne, con el tiempo las tasas de infección fueron las mismas per cápita que las de los condados que no contaban con ellas, en parte porque las plantas de envasado de carne aplicaron muchos protocolos para proteger a los empleados", dijo Saitone.

Factores impulsores

Hay una serie de factores que pueden influir en las tasas de transmisión de COVID-19 a nivel de condado. Saitone dijo que la investigación controló esos posibles factores, como el número de residencias de ancianos o centros penitenciarios en un condado. También tuvo en cuenta las órdenes de permanencia en el hogar y otras regulaciones, la densidad de población, la demografía, los factores económicos y las características sanitarias. El estudio analizó las infecciones en los 150 días posteriores al primer caso documentado de COVID-19 en cada condado.

Industria esencial

El aumento de las tasas de transmisión del COVID-19 ha llevado a algunos críticos a reclamar una industria más pequeña y dispersa geográficamente para hacerla menos susceptible a una pandemia y a interrupciones masivas en la cadena de suministro de alimentos. Los investigadores advierten que esa medida tendría un precio, pues añadiría costes a un sistema diseñado para eliminarlos y, en última instancia, aumentaría los precios de los alimentos. Los economistas sugieren, en cambio, que se investigue la automatización y las innovaciones tecnológicas que hicieron que el segmento avícola de la industria fuera más resistente a la pandemia de COVID-19.

Entre los coautores del estudio figuran K. Aleks Schaefer, de la Universidad Estatal de Michigan, y Daniel Scheitrum, de la Universidad de Arizona.

University of California, Davis

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