Viñedos sometidos a estrés climático: la investigación abre nuevas vías para la viticultura

Adaptación al cambio climático en los viñedos: las zonas de montaña necesitan estrategias específicas

29.07.2026
unibz

Muchos viñedos se encuentran en laderas soleadas con suelos que tienen una capacidad limitada para retener el agua.

Dos estudios de la Universidad Libre de Bolzano muestran cómo se pueden controlar la maduración de la uva y el suministro de agua en los viñedos situados en zonas de montaña. Entre los enfoques más prometedores se encuentran el riego selectivo, la elección de variedades de vid resistentes al clima y las medidas para retrasar la maduración de la uva.

La viticultura tampoco se libra de las consecuencias del cambio climático. El aumento de las temperaturas provoca una maduración prematura de la uva, mientras que los períodos de sequía, cada vez más frecuentes, someten a las vides a estrés hídrico. Por ello, a las explotaciones vitivinícolas les resulta cada vez más difícil mantener la calidad de la uva y el carácter de los vinos en unas condiciones climáticas cambiantes.

El grupo de investigación de ecofisiología arbórea de la Facultad de Ciencias Agrarias, Ambientales y Alimentarias de la Universidad Libre de Bolzano lleva años estudiando cómo afecta el cambio climático a la viticultura de montaña. La investigación se centra en la maduración de la uva y la disponibilidad de agua. Los resultados actuales ofrecen enfoques concretos sobre cómo la viticultura puede adaptarse a las nuevas condiciones.

Las particularidades del Tirol del Sur

El Tirol del Sur ofrece unas condiciones especiales para la viticultura: muchos viñedos se encuentran en laderas soleadas con suelos que solo pueden almacenar agua de forma limitada. Aunque las precipitaciones son relativamente frecuentes en comparación con muchas otras regiones vitivinícolas europeas, bastan unos pocos días de calor intenso para que las vides sufran estrés hídrico.

«Muchas de las estrategias de adaptación desarrolladas en los últimos años proceden de regiones vitivinícolas notablemente más cálidas y secas», explica Carlo Andreotti, catedrático de fruticultura y viticultura en la Universidad Libre de Bolzano y coordinador de los trabajos de investigación. «Nuestro objetivo era averiguar si estas medidas también son eficaces en viñedos de zonas montañosas, cuyas condiciones climáticas y edafológicas plantean requisitos totalmente diferentes».

Una de las consecuencias más evidentes del cambio climático es la maduración prematura de la uva. Las uvas acumulan azúcar más rápidamente y, al mismo tiempo, pierden acidez. Esto conlleva el riesgo de que aumenten los grados alcohólicos y de que el perfil de sabor resulte menos equilibrado, especialmente en los vinos blancos.

En el marco de sus investigaciones, los investigadores probaron diversas medidas para ralentizar el proceso de maduración. Resultó especialmente prometedor el uso de un antitranspirante a base de pinole, un principio activo natural procedente de la resina de pino. Aplicado sobre las hojas de la vid, reduce temporalmente la capacidad fotosintética y retrasa la maduración de las uvas unos diez días. De este modo, los viticultores y viticultoras ganan flexibilidad adicional a la hora de elegir el momento óptimo de la vendimia.

Sin embargo, el estudio también señala una limitación a la que hasta ahora se había prestado poca atención: en los viñedos situados en zonas de montaña, las frecuentes precipitaciones estivales pueden reducir considerablemente la eficacia de estos tratamientos, ya que el principio activo se elimina una y otra vez con el agua. Esto demuestra que las medidas de adaptación deben ajustarse siempre a las condiciones específicas de cada lugar.

El momento de la vendimia es decisivo

Otro aspecto central de la investigación fue la cuestión de cómo afecta la sequía a dos de las variedades de vino blanco más cultivadas en el Tirol del Sur: el Sauvignon Blanc y el Chardonnay. Los resultados muestran que el momento en que se produce el estrés hídrico es especialmente decisivo: si la falta de agua se produce inmediatamente después de la floración o en las primeras fases de desarrollo de las bayas, las pérdidas de rendimiento son más graves que en el caso de una falta de agua —incluso más grave— en fases posteriores de maduración.

Al mismo tiempo, quedó claro que las variedades de vid reaccionan de forma diferente a la sequía. Mientras que el Sauvignon Blanc se mostró especialmente sensible a la sequía, el Chardonnay resultó ser mucho menos sensible. Por lo tanto, la elección de la variedad de vid también cobrará en el futuro un papel cada vez más importante a la hora de adaptarse a las nuevas condiciones climáticas.

¿Qué significa esto para la viticultura?

De ambos estudios se pueden extraer recomendaciones concretas para la viticultura: el equilibrio hídrico del suelo y de la vid debería supervisarse de forma continua mediante sensores ya disponibles, con el fin de adaptar el riego de forma específica a las fases de desarrollo especialmente sensibles de la vid. Igualmente importante es la elección de variedades de vid resistentes y una gestión adaptada a las condiciones locales, que permita retrasar de forma selectiva la maduración de la uva.

«Nuestra investigación demuestra que no existe una solución única», resume Damiano Zanotelli, catedrático de fruticultura en la Universidad Libre de Bolzano y coautor de ambos estudios. «La adaptación al cambio climático solo tendrá éxito si se combinan de forma sensata diferentes medidas y se adaptan a las características de cada viñedo —por ejemplo, a la composición del suelo, la variedad de uva, el portainjerto o el sistema de conducción—. Solo así se podrá preservar en el futuro la calidad de los vinos y su estrecho vínculo con la zona de origen».

Nota: Este artículo ha sido traducido utilizando un sistema informático sin intervención humana. LUMITOS ofrece estas traducciones automáticas para presentar una gama más amplia de noticias de actualidad. Como este artículo ha sido traducido con traducción automática, es posible que contenga errores de vocabulario, sintaxis o gramática. El artículo original en Alemán se puede encontrar aquí.

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