¿Es peligrosa la toxina bacteriana de los preparados para lactantes retirados del mercado?
La presencia de cereulide en alimentos infantiles desencadena una oleada de retiradas de productos en todo el mundo
Están en curso retiradas en varios países de varios productos de nutrición infantil (diferentes lotes, productos y marcas) tras la detección de cereulida, una toxina producida por la bacteria Bacillus cereus, que puede causar náuseas, vómitos y diarrea. Las retiradas y recuperaciones cautelares se iniciaron en diciembre de 2025 y continúan en enero de 2026 como medida preventiva de salud pública. Las retiradas son globales, con productos vendidos tanto en Europa como en países de fuera de Europa.
La cereulida es una toxina que puede provocar náuseas repentinas, vómitos y dolor de estómago entre 30 minutos y seis horas después de su ingestión. En los lactantes más pequeños, puede alterar el equilibrio salino del organismo y provocar complicaciones como la deshidratación. Los posibles efectos negativos para la salud se consideran de bajos a moderados y dependen de la edad del lactante; los neonatos y los niños menores de seis meses corren más riesgo de enfermedad grave. Dado que los productos están siendo retirados y recuperados en muchos países, la probabilidad de una mayor exposición está disminuyendo.
El ECDC ha recibido informes de casos de diarrea en lactantes tras el consumo de los productos retirados. Las investigaciones nacionales están en curso, y el CEPCE no ha sido informado de ningún caso grave relacionado con este evento hasta el momento. En un caso, un lactante que había consumido leche de fórmula de un lote retirado dio positivo a la toxina y desarrolló vómitos y diarrea, con una recuperación favorable.
Es importante señalar que los vómitos y la diarrea en los lactantes son síntomas frecuentes y pueden estar causados por muchos factores diferentes, entre ellos infecciones víricas como el norovirus.
Consejos y recomendaciones de salud pública
En el caso de los lactantes que presenten vómitos o diarrea después de consumir preparados para lactantes incluidos en la retirada, el ECDC recomienda buscar asesoramiento médico de un profesional sanitario, como un pediatra, o, si los síntomas son graves (por ejemplo, deshidratación o vómitos persistentes), en un servicio de urgencias. Los síntomas gastrointestinales en lactantes pueden derivar rápidamente en complicaciones, independientemente de la causa subyacente.
Los productos retirados no deben administrarse a lactantes ni a niños pequeños. Se aconseja a los consumidores que sigan las instrucciones y orientaciones de las autoridades nacionales de seguridad alimentaria.
Respuesta de salud pública y coordinación
El ECDC está siguiendo el caso y proporcionando asesoramiento científico y orientación para apoyar las investigaciones nacionales, al tiempo que facilita el intercambio oportuno de información entre los países. El ECDC, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y la Comisión Europea están trabajando codo con codo para garantizar una respuesta coordinada y eficaz a este evento multinacional.
Para fundamentar las decisiones de gestión de riesgos, la Comisión Europea ha solicitado a la EFSA asesoramiento científico sobre el umbral de contaminación a partir del cual deben retirarse los productos. La petición incluye dos cuestiones específicas
- Establecer una dosis aguda de referencia (ARfD) para la cereulida en lactantes.
- Proporcionar información sobre los niveles de consumo típicos y superiores de los preparados para lactantes.
El dictamen se publicará en el sitio web de la EFSA a principios de la semana que comienza el 2 de febrero de 2026.
Nota: Este artículo ha sido traducido utilizando un sistema informático sin intervención humana. LUMITOS ofrece estas traducciones automáticas para presentar una gama más amplia de noticias de actualidad. Como este artículo ha sido traducido con traducción automática, es posible que contenga errores de vocabulario, sintaxis o gramática. El artículo original en Inglés se puede encontrar aquí.