Control de sostenibilidad del pescado del Viernes Santo

01.04.2026
AI-generated image

Imagen del símbolo

La Semana Santa está a la vuelta de la esquina, y con ella una tradición culinaria firmemente arraigada en muchos hogares: el pescado del Viernes Santo. Pero ante la sobrepesca y los mares en peligro, cada vez más consumidores se preguntan: ¿Es posible comer pescado hoy en día con la conciencia tranquila?

"Sí, pero de forma consciente, con moderación y preferiblemente de pesquerías respetuosas con el medio ambiente", afirma Gerlinde Geltinger, del Marine Stewardship Council (MSC), organización internacional sin ánimo de lucro que concede el sello azul a la pesca ecológicamente sostenible.

Lo que mucha gente no sabe: El pescado que llega a nuestros platos rara vez procede de aguas locales. "Alrededor del 90% del pescado que se consume en Alemania es importado", explica Geltinger. El pescado y el marisco figuran entre los alimentos más comercializados del mundo, y las cadenas de suministro son, en consecuencia, complejas. Por eso es tan importante un etiquetado transparente y fiable que facilite información sobre el origen y la compatibilidad medioambiental.

En principio, el pescado puede ser una fuente de proteína animal relativamente respetuosa con el clima. El pescado salvaje, en particular, se considera beneficioso desde el punto de vista ecológico, ya que es un recurso renovable de forma natural y no requiere tierra, fertilizantes ni piensos adicionales. "Sin embargo, el consumo de pescado no es automáticamente sostenible", subraya Geltinger. El factor decisivo es cómo y en qué condiciones se pesca o produce el pescado.

Sin embargo, esto es difícil de juzgar para los consumidores. La pesca ecológicamente sostenible es compleja: las afirmaciones en blanco y negro se quedan cortas. Las poblaciones de peces de la misma especie pueden variar mucho en su estado de una región a otra, al igual que los efectos de los métodos de pesca. Por ello, las certificaciones fiables que se ajustan a criterios científicos ofrecen orientación.

El pescado etiquetado con el sello MSC procede de una población de peces sana. Su captura minimiza el impacto sobre el medio marino. La evaluación del MSC la llevan a cabo expertos independientes basándose en amplios criterios ecológicos. "Para que las certificaciones sean creíbles, es importante que quienes establecen las normas no sean los mismos que comprueban su cumplimiento", afirma Geltinger.

Por tanto, no habría razón para no mantener la tradición del Viernes Santo de comer pescado, siempre que al comprarlo se preste atención a su origen certificado y respetuoso con el medio ambiente. También tendría sentido no sólo centrarse en los peces depredadores como el atún, el salmón y el bacalao, sino también prestar más atención a las especies situadas en el extremo inferior de la cadena alimentaria. "Éstas se recuperan más rápido, requieren menos recursos y, al mismo tiempo, alivian la presión sobre las poblaciones de grandes depredadores, sometidas a una intensa pesca", recomienda Geltinger. En la web Recetas sostenibles | Marine Stewardship Council encontrará una amplia selección de recetas con pescado certificado por el MSC. Hay para todos los gustos.

Nota: Este artículo ha sido traducido utilizando un sistema informático sin intervención humana. LUMITOS ofrece estas traducciones automáticas para presentar una gama más amplia de noticias de actualidad. Como este artículo ha sido traducido con traducción automática, es posible que contenga errores de vocabulario, sintaxis o gramática. El artículo original en Alemán se puede encontrar aquí.

Más noticias del departamento economía y finanzas

Más noticias de nuestros otros portales