Las políticas alimentarias integradas tienen un impacto real en la reducción de la obesidad infantil, según indican las primeras pruebas de forma plausible

17.06.2026
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Según un estudio publicado en The Lancet, el conjunto de políticas complementarias de Chile dirigidas a los productos alimenticios con alto contenido en grasas, sal y azúcar reduce de forma plausible el riesgo de que los niños en edad escolar padezcan sobrepeso u obesidad.

Chile se encuentra entre los países con las tasas más elevadas del mundo en cuanto a sobrepeso y obesidad infantil. Para combatir este problema, en 2016 Chile puso en marcha una de las políticas alimentarias más completas y ambiciosas del mundo: la Ley de Etiquetado y Publicidad de Alimentos (LEPA).

La FLAL se centra en los alimentos y bebidas con alto contenido en azúcares, grasas saturadas, sal o calorías a través de tres medidas fundamentales: etiquetas de advertencia obligatorias en la parte frontal del envase en forma de octógonos negros, restricciones a la venta de dichos productos en los colegios y límites a la publicidad de alimentos dirigida a los niños.

El profesor Guillermo Paraje, catedrático de Economía de la Escuela de Negocios de la Universidad Adolfo Ibáñez (Chile), afirma: «Aunque las medidas nacionales individuales, como los impuestos sobre el azúcar en los refrescos, se han asociado a mejores resultados en materia de salud, este es el primer estudio que demuestra de forma plausible que un conjunto de políticas puede reducir el riesgo de sobrepeso y obesidad en la primera infancia a nivel nacional».

«Estos resultados ofrecen pruebas sólidas para los responsables políticos de todo el mundo. Respaldan las etiquetas de advertencia nutricional obligatorias en la parte frontal de los envases, las restricciones a los alimentos poco saludables en las escuelas y las prohibiciones de publicidad como medidas eficaces y prácticas para hacer frente a la epidemia de obesidad infantil».

Se utilizaron datos nacionales de más de 300 000 escolares de entre cuatro y seis años en Chile para comparar el peso de los niños en los años previos a la introducción de la FLAL con el peso y la estatura de los niños de los mismos cursos escolares tras la entrada en vigor de la primera fase de la ley en 2016.

El estudio reveló que los niños que llevaban 18 meses en la escuela tras la introducción de la fase 1 de la FLAL tenían menos probabilidades de presentar sobrepeso u obesidad que los de los mismos cursos antes de la entrada en vigor de la ley. Las niñas presentaban un riesgo un 2,9 % menor de sufrir sobrepeso u obesidad (una reducción de 1,4 puntos porcentuales respecto a la tasa previa a la FLAL, que era del 47,7 %), mientras que los niños presentaban un riesgo un 2,4 % menor (una reducción de 1,2 puntos porcentuales respecto a la tasa previa a la FLAL, que era del 52 %).

El estudio también detectó un impacto causal plausible en la cohorte de escolares de entre cuatro y seis años tras solo seis meses de la Fase 1 del programa FLAL; las niñas presentaban un riesgo un 1,9 % menor de sobrepeso u obesidad (una reducción de 0,9 puntos porcentuales con respecto a una prevalencia previa al FLAL del 47,4 %) y los niños, un riesgo un 2,2 % menor (una reducción de 1,2 puntos porcentuales con respecto a una prevalencia previa al FLAL del 52 %).

Las fases 2 y 3 del programa FLAL establecen límites más estrictos en cuanto a azúcares, grasas saturadas, sal o calorías. Estas fases se introdujeron en 2018 y 2019, por lo que no influyeron en los resultados del estudio.

La Dra. Nieves Valdés, profesora asociada de Economía de la Escuela de Negocios de la Universidad Adolfo Ibáñez (Chile), afirma: «Aunque la reducción del riesgo de obesidad y sobrepeso entre los niños en edad escolar pueda parecer modesta, es probable que el endurecimiento adicional de la ley en años posteriores haya aumentado el impacto, especialmente teniendo en cuenta que se observó una mayor caída en las ventas de productos alimenticios etiquetados durante la fase 2 de la FLAL en comparación con la fase 1».

«Además, es probable que incluso una pequeña reducción de peso en los niños con sobrepeso u obesidad aporte beneficios significativos para la salud a largo plazo, dada la fuerte relación entre la obesidad infantil y el riesgo posterior de padecer obesidad, diabetes, hipertensión y enfermedades cardiovasculares, así como las pruebas de que la prevención temprana puede reducir sustancialmente estos riesgos».

Los investigadores señalan algunas limitaciones de sus estudios, entre ellas que la causalidad plausible de la relación se basa en la hipótesis de que, si no se hubiera introducido el programa FLAL, las dos cohortes de escolares habrían seguido las mismas tendencias nutricionales, lo cual no puede comprobarse, aunque las tendencias previas a la política respaldaban dicha hipótesis. Además, el peso de los niños fue registrado por el personal escolar que, aunque estaba formado para esta tarea, podría no haber alcanzado la misma precisión que suele encontrarse en los entornos de atención primaria.

En un comentario relacionado, la profesora Simone Pettigrew y la Dra. Daisy Coyle, del Instituto George para la Salud Global (Australia), que no participaron en el estudio, afirman: «En un entorno político en el que la oposición de la industria constituye un obstáculo formidable para la aplicación de políticas que promuevan la salud, es fundamental disponer de pruebas de alta calidad y del mundo real. [...] Los resultados de la investigación refuerzan los argumentos a favor de que los gobiernos vayan más allá de los enfoques incrementales basados en políticas aisladas y, en su lugar, pongan en práctica estrategias integrales y completas para mejorar los entornos alimentarios. En particular, los resultados ponen de relieve el potencial de un conjunto de medidas —que incluya etiquetas de advertencia obligatorias, restricciones de comercialización de los alimentos poco saludables y normas mínimas para la alimentación escolar— para producir resultados significativos».

Nota: Este artículo ha sido traducido utilizando un sistema informático sin intervención humana. LUMITOS ofrece estas traducciones automáticas para presentar una gama más amplia de noticias de actualidad. Como este artículo ha sido traducido con traducción automática, es posible que contenga errores de vocabulario, sintaxis o gramática. El artículo original en Inglés se puede encontrar aquí.

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