Higiene en la cocina al manipular huevos: no sólo es importante en Semana Santa

31.03.2026
AI-generated image

Imagen simbólica

Salmonella y Campylobacter aparecen con relativa frecuencia en la naturaleza. A pesar de los estrictos controles, siguen apareciendo en los establos donde se producen huevos. A menudo, las propias gallinas ponedoras ni siquiera están enfermas. Sin embargo, son portadoras de los agentes patógenos y a veces los transmiten a los huevos. Durante el envasado, los gérmenes también pueden pasar de un huevo a otro y acabar en nuestras cocinas o platos.

Para minimizar los riesgos para la salud, Szabo aconseja conservar los huevos en el frigorífico de casa: "Lo ideal es que la temperatura del frigorífico oscile entre cuatro y seis grados. A estas temperaturas, los patógenos de la cáscara del huevo ya no pueden multiplicarse".

Si los huevos se hierven o fríen posteriormente, la salmonela y el campylobacter también se vuelven inofensivos: "Hay una buena regla general: al menos dos minutos a una temperatura central de al menos 70 grados", explica Szabo. "Si lo conseguimos al hervir los huevos, al hacer huevos revueltos o al cocinarlos en el horno, entonces podemos estar muy, muy seguros de que estos patógenos han sido eliminados".

Se recomienda especial precaución cuando los huevos se utilizan crudos: por ejemplo, en el clásico tiramisú, la mousse de chocolate, o incluso al soplar los huevos de Pascua. Como en estos casos los huevos no se calientan, cualquier germen presente puede multiplicarse rápidamente en el si hay alguna duda. Por eso es muy importante utilizar sólo huevos frescos para estos fines.

Quien desee soplar huevos crudos en Pascua debe asegurarse de lavarlos previamente con agua tibia y detergente líquido. Así se eliminarán al menos los agentes patógenos que puedan estar presentes en la cáscara.

Sin embargo, como en el interior de los huevos también puede haber Salmonella o Campylobacter, es mejor no soplarlos con la boca. Unos sencillos utensilios pueden evitar que la boca entre en contacto directo con la cáscara o el huevo crudo.

Muchos comercios venden kits ya preparados para soplar y pintar huevos. Suelen incluir un pequeño fuelle. "Pero si tienes una pajita en casa, te servirá perfectamente. Basta con colocar la pajita sobre el agujero y soplar los huevos con un poco de presión". Por supuesto, también se pueden utilizar huevos duros o huevos de madera, poliestireno y plástico para pintar y decorar.

Nota: Este artículo ha sido traducido utilizando un sistema informático sin intervención humana. LUMITOS ofrece estas traducciones automáticas para presentar una gama más amplia de noticias de actualidad. Como este artículo ha sido traducido con traducción automática, es posible que contenga errores de vocabulario, sintaxis o gramática. El artículo original en Inglés se puede encontrar aquí.

Más noticias del departamento ciencias

Más noticias de nuestros otros portales