Relación entre el mes de nacimiento y el comportamiento alimentario

La edad relativa influye en los hábitos alimentarios más de lo que se creía, sobre todo en los varones

12.02.2026
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Los adolescentes más jóvenes de una clase suelen tener hábitos alimentarios poco saludables con más frecuencia. Esta es la conclusión de un estudio realizado en Tréveris y muestra qué se puede hacer al respecto.

Obesidad, menos verduras, más refrescos, comidas más irregulares y dietas más frecuentes: todo ello es más frecuente entre los más jóvenes de una clase que entre los mayores. Así lo confirma un estudio del Dr. Sven Hartmann, economista de personal de Tréveris, y dos colegas de la República Checa e Italia, publicado en 2026.

La relación entre la edad relativa y el bienestar de niños y jóvenes se conoce desde hace tiempo. Por ejemplo, los miembros más jóvenes de una cohorte son más propensos a sufrir problemas de salud mental, tienen más probabilidades de que se les diagnostique TDAH, sacan peores notas de media y hacen menos deporte. Por ello, los tres científicos internacionales examinaron más de cerca el comportamiento alimentario de los niños más pequeños en 30 países europeos, con resultados comparables.

Los chicos, más afectados

"Cuando se trata de la obesidad objetiva medida por el Índice de Masa Corporal, por ejemplo, vemos que los niños más pequeños de un curso escolar tienen alrededor de 2 puntos porcentuales más de probabilidades de tener sobrepeso que los mayores", explica Hartmann, "los niños incluso más que las niñas". Esto puede no parecer mucho a primera vista, pero si se compara con el riesgo medio de obesidad del 13,9% en toda la encuesta, es estadísticamente muy relevante.

El trío excluyó otros factores que influyen en los hábitos alimentarios, como la composición familiar o la riqueza, para poder medir con precisión los efectos de la edad relativa. Además, se excluyeron los datos de los países que no tienen una fecha de corte normalizada para el ingreso en la escuela. Esto incluye también a Alemania.

Las razones de este comportamiento poco saludable sólo pueden conjeturarse hasta ahora. Por un lado, los ya mencionados problemas mentales más frecuentes en los niños más pequeños fomentan malos hábitos alimentarios. Por otro, es posible que sientan una mayor presión social. Por ejemplo, es concebible que imiten de forma exagerada los comportamientos poco saludables ejemplificados por compañeros mayores.

Argumentos a favor de los comedores escolares

Pero, ¿qué se puede hacer al respecto? "Por un lado, se trata de sensibilizar a padres y profesores sobre los efectos relativos de la edad", dice Hartmann. Por otra parte, el estudio demuestra que los efectos son menos pronunciados en los países con comedores escolares universales. Un alegato a favor de los comedores escolares, así como de un comienzo más tardío de las clases. "Los alumnos más jóvenes son más propensos a saltarse el desayuno los días de colegio", explican los investigadores. Esto podría indicar que duermen más y compensan el tiempo perdido saltándose el desayuno".

Nota: Este artículo ha sido traducido utilizando un sistema informático sin intervención humana. LUMITOS ofrece estas traducciones automáticas para presentar una gama más amplia de noticias de actualidad. Como este artículo ha sido traducido con traducción automática, es posible que contenga errores de vocabulario, sintaxis o gramática. El artículo original en Alemán se puede encontrar aquí.

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