Comer un aguacate al día reduce los factores de riesgo de enfermedad cardíaca en las personas con obesidad

Investigadores de la Universidad Estatal de Pensilvania han identificado las partículas de LDL como un factor de riesgo independiente que disminuye de forma apreciable con el consumo de aguacate.

15.07.2026
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Según un estudio reciente dirigido por investigadores del Departamento de Ciencias de la nutrición de la Universidad Estatal de Pensilvania y publicado en la revista *Journal of Clinical Lipidology*, comer un aguacate al día podría reducir el riesgo de padecer enfermedades cardíacas en adultos con obesidad.

El equipo descubrió que el consumo habitual de aguacate se asociaba con una reducción en la concentración en sangre de partículas de lipoproteínas de baja densidad (LDL) —proteínas que transportan el colesterol por el organismo— en una cantidad que se corresponde con una reducción aproximada del 4 % en el riesgo de padecer enfermedades cardíacas.

«Si las personas quieren mejorar la calidad de su dieta, introducir un pequeño cambio podría ser una estrategia más factible que intentar cambiar toda su alimentación», afirmó Janhavi Damani, investigadora posdoctoral de la Universidad Estatal de Pensilvania y primera autora del estudio. «Para las personas con obesidad, incluir aguacates en su dieta diaria podría ser un buen punto de partida».

Las partículas de LDL constituyen un factor de riesgo de enfermedad cardíaca independiente del colesterol LDL —el denominado «colesterol malo», que supone un riesgo significativo de enfermedad cardíaca—. Según los investigadores, el riesgo que plantean las partículas de LDL suele ser mayor en personas con obesidad abdominal.

El colesterol LDL debe ser transportado por el organismo mediante una partícula proteica. Cuando hay más partículas proteicas que transportan LDL, esto aumenta el riesgo de enfermedad cardíaca, incluso si la cantidad de colesterol sigue siendo la misma.

«Imaginemos a dos personas con los mismos niveles elevados de colesterol LDL», explicó Damani. «La persona A transporta su colesterol en un número menor de partículas de LDL más grandes, mientras que la persona B lo transporta en un número mayor de partículas de LDL más pequeñas. El riesgo de enfermedad cardíaca de la persona B sería mayor porque su recuento total de partículas es más elevado, aunque un análisis de su colesterol LDL daría un resultado idéntico».

Estas partículas pequeñas pueden penetrar más fácilmente en las paredes arteriales y contribuir a la acumulación de material en ellas, lo que se conoce como placa, explicó Damani. La placa aumenta el riesgo de enfermedad cardíaca al restringir la cantidad de sangre que puede pasar por un vaso sanguíneo y al reducir la flexibilidad de este. Esto significa que cuando el corazón de una persona está trabajando al máximo —debido al esfuerzo físico, al calor, al estrés o a cualquier otra causa—, su presión arterial aumentará más, ya que el vaso sanguíneo es incapaz de compensar el aumento de la carga, lo que puede desencadenar un episodio cardíaco como un infarto.

En este estudio, los investigadores analizaron datos recopilados originalmente de 786 participantes en el «Habitual Diet and Avocado Trial», un estudio de seis meses de duración realizado con adultos de 25 años o más. Podían participar en el estudio los hombres con una circunferencia de cintura superior a 40 pulgadas y las mujeres con una circunferencia de cintura superior a 35 pulgadas.

A la mitad de los participantes se les indicó que mantuvieran su dieta y actividad habituales. A la otra mitad se les proporcionó un aguacate para consumir cada día y se les indicó que mantuvieran su dieta y actividad habituales.

Los investigadores del «Habitual Diet and Avocado Trial» descubrieron que añadir aguacate a la dieta de las personas con obesidad no modificaba el peso ni la circunferencia de la cintura, pero que sí podía reducir los niveles de colesterol LDL.

En el presente estudio, los investigadores compararon muestras de sangre tomadas al inicio y al final del estudio. A lo largo del mismo, los niveles de partículas de LDL en el grupo que consumía un aguacate al día disminuyeron en 49 nanomoles por litro, lo que se corresponde con una reducción aproximada del 4 % en el riesgo de enfermedad cardíaca, según indicaron los investigadores.

«Un 4 % es una reducción modesta en comparación con la disminución del riesgo de enfermedad cardíaca de entre el 14 % y el 29 % asociada a la mejora de la dieta en general», señaló Damani. «Sin embargo, es un paso en la dirección correcta».

Además, independientemente del sexo, la raza, el origen étnico, la edad o el índice de masa corporal de los participantes en el estudio, todos tenían las mismas probabilidades de experimentar una mejora en los niveles de partículas de LDL. Esto indica que cualquier persona con obesidad podría beneficiarse del consumo de aguacate, explicaron los investigadores, aunque advirtieron que las personas deberían consultar a un dietista-nutricionista colegiado o a su médico para obtener asesoramiento personalizado y especializado sobre cómo mejorar su alimentación.

«Los investigadores de Penn State demostraron hace varios años que el consumo de aguacate podía reducir el colesterol LDL y los niveles de partículas de LDL», señaló Kristina Petersen, profesora asociada de ciencias de la nutrición y autora principal de este estudio. «Pero en aquel estudio, los investigadores controlaron la dieta completa de los participantes durante todo el experimento. Este estudio ha demostrado los beneficios en el mundo real, donde la alimentación de las personas es mucho menos predecible. En el transcurso de la vida cotidiana de las personas, el consumo de aguacate sigue contribuyendo a una dieta más saludable».

Penny Kris Etherton, catedrática jubilada de Ciencias de la Nutrición de la cátedra Evan Pugh de la Universidad Estatal de Pensilvania, también contribuyó a esta investigación.

Entre los demás coautores del estudio se encuentran Nirupa Matthan, del Centro Jean Mayer de Investigación en Nutrición Humana y Envejecimiento del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) de la Universidad de Tufts; Zhaoping Li, de la Facultad de Medicina David Geffen de la Universidad de California en Los Ángeles; Joan Sabaté, de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Loma Linda; y David Reboussin, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Wake Forest.

El Centro de Nutrición del Aguacate ha financiado esta investigación.

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