Reglamento de la UE sobre envases: qué cambios habrá a partir de 2026 en los envases de alimentos
Límites de PFAS, prohibición de los envases vacíos, depósito obligatorio: TÜV SÜD explica las principales novedades normativas de la PPWR
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Ya sean tomates en bandejitas de plástico, aguacates en una red o pimientos envueltos en film: los envases suelen acabar directamente en la basura. El Reglamento de la UE sobre envases (Reglamento (UE) 2025/40) tiene por objeto garantizar que los envases de alimentos contengan menos sustancias nocivas, que se reciclen en mayor medida y que se refuerce la economía circular. Las nuevas normas están en vigor desde el 12 de agosto de 2026, aunque en algunos casos con largos plazos de transición. Para los consumidores y consumidoras, esto supone, entre otras cosas: menos residuos de envases, indicaciones uniformes para la separación de residuos, opciones sostenibles de rellenado y límites más estrictos para las sustancias que entran en contacto con los alimentos. TÜV SÜD ofrece una visión general.
El denominado «PPWR» (Reglamento sobre envases y residuos de envases) de la Unión Europea sustituye a la anterior Directiva de la UE sobre envases de 1994. Muchas de las obligaciones del reglamento no entrarán en vigor hasta que finalicen los plazos de transición y surtirán efecto a más tardar en 2040. Las disposiciones nacionales complementarias regulan la aplicación, las competencias y las sanciones en los países de la UE. En Alemania, de ello se encarga la Ley de aplicación de la normativa sobre envases (VerpackDG), que entró en vigor el 12 de agosto de 2026. «Los consumidores irán notando poco a poco los cambios en su vida cotidiana. En particular, en los ámbitos de los materiales de envasado, la separación de residuos y la compra en el supermercado», explica el Dr. Andreas Daxenberger, experto en alimentación de TÜV SÜD, al evaluar las repercusiones para los consumidores.
Materiales de envase: límites más estrictos para las sustancias químicas «eternas»
Para la seguridad alimentaria son especialmente relevantes los nuevos límites para las denominadas sustancias químicas «eternas» (PFAS). Si los envases entran en contacto con alimentos, solo podrán contener estas sustancias químicas industriales de larga persistencia en cantidades muy limitadas. También se aplican restricciones más estrictas a los metales pesados como el plomo, el cadmio o el mercurio. Las nuevas normas tienen por objeto contribuir a que se transfieran al medio ambiente o a los alimentos la menor cantidad posible de sustancias indeseadas procedentes del envase. Así, por ejemplo, las cajas para hamburguesas, los envases para aperitivos, las bandejas para alimentos congelados o las cajas de panadería ya no podrán estar recubiertas con los revestimientos repelentes de grasa y agua que se utilizaban hasta ahora. «En aras de la seguridad alimentaria, los consumidores se benefician de los límites más estrictos para las sustancias preocupantes», afirma el Dr. Daxenberger.
Mayor protección del consumidor: se acabaron los espacios vacíos innecesarios
A partir de febrero de 2028, los envases de venta deberán limitar su espacio vacío a lo estrictamente necesario. Esto significa que, en el futuro, no se permitirán los envases que solo sirvan para que un producto parezca más grande. Sin embargo, dado que no todo el espacio vacío en un envase constituye un engaño, seguirá estando permitido un cierto espacio vacío para proteger el producto o para gases protectores que mantengan la frescura; no obstante, a partir de enero de 2030 quedarán prohibidos los fondos dobles, las capas innecesarias o las paredes dobles.
Conservación intensiva de los recursos: mejores condiciones para la economía circular
Uno de los objetivos fundamentales del Reglamento es reducir el volumen general de envases y mantener los materiales reciclables en el ciclo lo mayor tiempo posible. Para ello, se han establecido cuotas específicas para cada país de la UE. Al mismo tiempo, se aplican normas a los envases en cuanto a los porcentajes mínimos de materiales reciclables. A partir de agosto de 2028, los consumidores podrán comprender mejor la composición de los materiales de los envases: para entonces, los envases deberán llevar indicaciones claramente legibles sobre la composición de los materiales, complementadas en algunos casos con información digital mediante un código QR.
«Desde hace poco, las cápsulas de café, las monodosis de café y las bolsitas de té también se consideran envases. Por lo tanto, a los fabricantes se les aplican todos los requisitos de sostenibilidad, así como las mismas obligaciones que a otros formatos de envase», explica el Dr. Daxenberger al referirse a otras novedades. Sin embargo, dado que se consideran compostables, a partir del próximo mes de febrero también deberán cumplir las normas de compostaje. Esto incluye también las etiquetas adhesivas de las frutas y verduras. En el caso de las cápsulas de café, existen normas especiales en las que prima la reciclabilidad. Además, se prohibirán determinados envases de plástico de un solo uso, por ejemplo, para frutas y verduras frescas de menos de 1,5 kilogramos, así como para alimentos y bebidas que se consuman in situ en el sector de la hostelería.
Separación de residuos más sencilla
Una correcta separación de residuos aumenta la tasa de reciclaje y permite que los materiales reciclables permanezcan más tiempo en el ciclo de valor añadido. Para que la separación de residuos funcione en el futuro en toda la UE, habrá símbolos uniformes en los contenedores de basura, ya sea en Alemania, Italia o España. «Con ello se acabará, al menos en la UE, el tener que adivinar durante las vacaciones qué va en cada contenedor», afirma el Dr. Daxenberger.
En el supermercado: puntos de venta a granel y sistema de depósito
También habrá cambios importantes en toda la UE en lo que respecta a los envases de bebidas. A partir de 2029, los Estados miembros deberán ofrecer sistemas de depósito y devolución para botellas de plástico desechables, así como para latas y envases metálicos de bebidas con una capacidad de hasta tres litros.
También habrá cambios notables en los supermercados alemanes: a partir de 2030, los establecimientos con más de 400 metros cuadrados deberán destinar al menos el 10 % de su superficie a puntos de recarga —para alimentos, líquidos o productos no alimentarios— en las que se puedan rellenar los envases que traiga el cliente, con el fin de evitar la generación de residuos innecesarios. «El concepto de las tiendas a granel es, hasta ahora, un tema de nicho en el comercio minorista alemán. Con esta normativa, los grandes supermercados se verán obligados a replantearse su enfoque», valora Daxenberger.
Un reto para la producción y el comercio
Las disposiciones del PPWR y de la Ley de aplicación de la normativa sobre envases plantean grandes retos a la industria del envase y al comercio en lo que respecta a las obligaciones de documentación y a la aplicación conforme a la ley. Además, se exige a la industria del envase que desarrolle productos innovadores con las características necesarias, respetando al mismo tiempo el PPWR. «En las normas alimentarias habituales, como BRCGS, IFS o FSSC 22000, los auditores, de acuerdo con los nuevos requisitos legales, prestarán especial atención a la concienciación básica de la empresa respecto a los nuevos requisitos y, en particular, a la conformidad de los envases en materia de seguridad alimentaria. En particular, los límites de sustancias nocivas y el plan de implementación desempeñarán a partir de ahora un papel importante», explica el Dr. Daxenberger al referirse a la práctica de las auditorías.
Para las empresas, TÜV SÜD ofrece, además de las certificaciones alimentarias, servicios específicos relacionados con el cumplimiento de la PPWR, desde evaluaciones de preparación hasta pruebas de envases y planificación de la conformidad.
Nota: Este artículo ha sido traducido utilizando un sistema informático sin intervención humana. LUMITOS ofrece estas traducciones automáticas para presentar una gama más amplia de noticias de actualidad. Como este artículo ha sido traducido con traducción automática, es posible que contenga errores de vocabulario, sintaxis o gramática. El artículo original en Alemán se puede encontrar aquí.